jueves, 25 de septiembre de 2014

3 ζωή

Hace ya un año que empezó mi desestructuración, mi despiece.
¿Quién soy? / ¿Quen son eu?
Soy leche, soy dolor, soy sonrisas que iluminan, soy caricias, soy pañales, soy manitas que ya agarran con fuerza, soy llanto inconsolable, soy ojitos grandes que me buscan en la penumbra, soy desvelos, soy soledad siempre acompañada, soy un cuerpo desconocido, soy un cuerpecito por conocer, soy mirada de amor infinito, soy tristeza, soy felicidad, soy derrumbe, soy días solapados, soy tiempo que huye, soy dos, soy miedo...
Soy Vida.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Tempestad

No quiero que pase mucho tiempo y que la distancia haga que se borren las huellas. Me gustaría aprovechar esta resaca para expresar qué es lo que experimento cuando aquello oscuro me atrapa/me dejo atrapar.
No había luna llena. El baile hormonal no había empezado aún. Nada hacía presagiar lo que ocurrió… ¿Quizás el comienzo del otoño?
A veces no tenemos a qué o quién culpar –sobre todo porque la culpa, en realidad, no existe-. 

Una simple conversación con aquellas mujeres que, al mirarte a los ojos, ven el fondo de tu alma es más que suficiente para hacer aflorar lo que se encuentra oculto en tus profundidades.
Y, al emerger, todo se tambalea…
Construyo mi camino sobre interrogantes. Está bien para no acomodarse, pero llega un momento en el que tanta incertidumbre me hace desfallecer.
¿Habrá que apartarse del camino para poder descansar? No lo sé…

En días como aquél todo es caos. Se mezclan sensaciones, emociones, pensamientos… Sólo llego a sentir plenamente ansiedad, desorientación y ganas de no existir.
Paso del victimismo a la rabia y la destrucción en cuestión de segundos. Si empiezo a machacar, ya lo extermino todo (puesta a cagarla, ¡no me voy a quedar a medias!). Si hago algo, lo hago hasta el final, aunque sea arrasar con todo lo bueno que hay en mi vida. ¡Mejor aún! Así consigo que me odien tanto como, en esos momentos, me odio a mí misma.
Pero eso no pasa. Y sigo siendo amada. Y me odio aún más y mis ganas de desaparecer aumentan cuanto más amor siento que me dan. ¡Porque no lo merezco!
Ésa es la trampa. No merezco ser perdonada, no merezco equivocarme y ya está… Merezco un castigo, soy mala, ¡muy mala! ¡Hago mucho daño!

Y cuando toda esa vorágine energética se calma (porque SIEMPRE se pasa la tempestad), sólo queda un cuerpo agotado y una mente en blanco.
El pitido y la línea continua en el monitor de las constantes vitales.
Y un abrazo… Y un “perdóname”… Y una pequeña lágrima que apenas llega a escurrirse por la mejilla…
Y la oscuridad de la noche… Y un “hasta mañana”…

Sí, mañana será un nuevo día.


Esto me ocurre 
de vez en cuando…
Y aún así, consigo salir del abismo y hago como que soy "normal".
Call me crazy!


viernes, 30 de agosto de 2013

Maribel, crítica literaria/9

[Comentario sin lectura previa]

◦ Del miedo a empezar a correr: correr sola.
◦ De quitarme la armadura oxidada (gracias María José).
◦ Hablo de clase de gimnasia de 4º curso: era la más alta y la última del relevo en las carreras. Con todas las expectativas puestas en mí, mi “fallo” sería aún más visible. Terror a defraudar al equipo.
◦ Lloviendo, correr completamente sola llenándome del olor a tierra mojada.
◦ No pisar las filas de laboriosas hormigas cruzándose por el camino.
◦ Correr al lado del mar.
◦ Correr y que te den ánimos.
◦ Correr y que te digan obscenidades.
◦ Empezar la “temporada” corriendo con mucha ropa e ir cogiendo valor y correr con cada vez menos ropa (la necesaria).
◦ Pensar en running track lists con las canciones súper motivantes y no hacer la selección nunca.
◦ Que te salga la canción perfecta con el iPod en modo aleatorio.
◦ Correr sin música.
◦ Correr acordándome de Arnold y mirar al horizonte gritando “¡Que sí, que sí!” y sentirme tan ligera que vuelo.
◦ Correr sin gafas de sol que tapen mi “identidad”.
◦ Correr pensando que estoy embarazada, sacando una fuerza que no sabía que tenía y contagiándome de amor hacia otro ser (que no era más que yo misma).
◦ Correr y caerme.
◦ Correr en casa, en la cinta de correr.
◦ Correr y los dolores.
◦ Correr y respirar/jadear/aspirar aire como si no hubiera un mañana.
◦ Hacer sprint (pocas, muy pocas veces…).
◦ Que te adelanten y te den ánimo.
◦ Que te adelanten y te asusten (sin querer).
◦ Correr, estirar los brazos y, al bajarlos, te adelanten (que te pase un pellizquillo porque por muy poco le arreas un manotazo).
◦ El pinar de las 7 hermanas en la Casa de Campo: disimulando, hacer como que estiras y en realidad aprovechar para abrazar un árbol.

martes, 11 de junio de 2013

Desires vs. Fears

De una boca roja carnosa
surgen infinitas píldoras sonmolientas.
Éstas se vierten encima de una copa de vino invertida
que derrama su líquido sobre un desierto amueblado.

La niña se asoma temerosa por la esquina del océano,
mientras tú intentas traspasar las paredes boscosas de tu laberinto.


La Mona Lisa nos salvará...




jueves, 16 de mayo de 2013

Darkness

Abraza tu sombra, tu oscuridad. Abrázala porque es tuya, te pertenece.

Algo esta mañana me hizo sentir que esto podría pasar. Era bien temprano, hacía sol, el día prometía ser provechoso… Pero algo en mi interior me decía que no, que me iba a ir desinflando poco a poco con el paso de las horas.
Y así ha ocurrido.

Quizás haya sido a causa del pensamiento fugaz de "¿qué sentido tiene todo?" que cruzó por mi pasillo cuando me dirigía a la cocina. O a lo mejor el "te echo de menos" mientras me obligaba a cocinar aunque sólo fuera para una persona. Puede haber sido también el "odio hacer maletas" que se escapó cuando revisaba los billetes para mañana. O el desesperado "quiero trabajar" mientras ojeaba las ofertas laborales por internet…
Han podido ser tantas cosas… Y lo peor de todo es que son voces conocidas, con las que me reencuentro cada día y cohabitan mi espacio.

Hoy, no sé por qué, me he dejado vencer por ellas. Supongo que hay días que deben ser así, derrotas. Supongo que hay que saber encajarlas. A eso también se aprende.

Por eso hay que saber abrazar nuestra sombra.
Al fin y al cabo no podemos deshacernos de ella cuando hay luz, está pegada a nosotras.


jueves, 9 de mayo de 2013

miércoles, 10 de abril de 2013

Empty

Tu ausencia ya
anida en la boca
de mi estómago.

Saber que
no te tengo
me agrieta
la piel.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Equis De (Capital Letters)

Es una certeza idiota, lo sé. Y la asumo con la mayor elegancia de la que soy capaz en estos momentos. Puede que para los demás haya sido bastante obvio...
¡Qué le vamos a hacer!, ¿verdad? Cuando no surge, no surge y punto...
La cosa es que estaba casi segura de que esta vez...
Bueno, no es cuestión de hacerse mala sangre. ¡La vida sigue!
No te preocupes, que no te guardo ningún rencor... Ahora me doy cuenta de que nunca fui de tus favoritas...

Eso sí, yo que tú me haría una nueva cuenta en Facebook... Y en Twitter... Ah, y en Pinterest... Bueno, y tus direcciones de correo de Hotmail y Gmail también estaría bien que las revisaras... Hace mucho que no entras en Buzznet, ¿no? Y tu Myspace lo tienes bastante olvidado... Por supuesto te recomendaría que cambiases de número de móvil, por si quieres seguir usando el Whatsapp... ¡De Tumblr ni hablemos! ¿Y qué me dices del momento "me creo artista" y publico en Flickr? Vete olvidando, chaval... Además, te quedas sin la única seguidora de tu mierda de blog.

NO TIENES NI IDEA DE LO QUE ES CAPAZ UNA MUJER DESPECHADA EN PARO Y CON LA FIBRA ÓPTICA DE ONO RECIÉN INSTALADA.






lunes, 3 de diciembre de 2012

Distopic

¿Cómo hablar de sumisión cuando aún no se ha experimentado la libertad? ¿Cómo hablar de algo en lo que estás inmersa si no tienes ninguna referencia externa con que comparar?
Siento malestar pero en realidad es algo sutil, algo a lo que, de algún modo, estoy acostumbrada. Algunos días duele más, otros menos.
Pero siempre está ahí,
ese dolor,
agazapado.
Cada vez que he intentado mostrarlo, me han callado. Siempre lo consiguen, de manera más o menos explícita, más o menos brutal, pero siempre lo consiguen.
Hasta ahora.
A partir de ahora no van a poder. Ese pequeño malestar se ha convertido en algo insoportable, algo que tengo que sacar de mí, incontrolable, como esa tos involuntaria que nos entra cuando algún líquido en nuestra garganta se cuela por "el otro lado"…
Así, de esa forma, sale mi dolor de mí. Mi sumisión se hace patente y mi rabia explota como la burbuja hedienta en la que habitaba.
Por fin empiezo a cuestionar, a cuestionarme, a cuestionarlo todo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Fantasía


Te voy a escribir para así poder alejarte de mi cabeza, aunque sea al menos por un tiempo.

Te pienso, te sueño, te oigo, te veo. Y no sé más. Sólo sé que, desde que me miraste, vuelvo a tener 15 años. Ya no soy capaz de centrarme en otra cosa que no sea en tus ojos.
Me susurraste al oído y de esa forma me quitaste el único argumento capaz de redimirme: tu sonrisa me da alas. Es algo inevitable. Y decírtelo era demasiado obvio, pero era la verdad.

¿Y qué hago yo ahora? ¿Cómo dejo de alimentar esta fantasía? ¿Cómo vuelvo a crecer rápidamente desde la adolescente hasta esta mujer?
Sé que es mi ego. Sé que no te necesito. Sé que te quiero para mí.
Quiero que me veas, que me hables, que me sonrías, que no deslices intencionadamente tu mirada hacias las demás, que te centres sólo en mí.
Y sé que sólo podré corresponderte desde la torre más alta de mi castillo.

¿Cuántos años tienes? Hay mucha juventud en tu cuerpo. Demasiada.
Y yo me voy corriendo al país de las sombras, donde nadie puede vernos y sólo existimos si nos pensamos.
Yo te pienso, ¿y tú?
Yo me castigo por pensarte tanto, ¿y tú?

Si sólo somos una idea, ¿cuánto hay de realidad en nosotros?




sábado, 14 de abril de 2012

jueves, 29 de marzo de 2012

Ficciones

Encontré este recorte traspapelado entre los libros...

"¡Ay, esta sensación!
¿Qué es lo que sucede? (Yo siempre formulándome preguntas para iniciar un... monólogo).
El cruce de dos miradas. De repente algo se mueve dentro, como un pequeño salto, algo que se abre... Y se crea un hilo invisible entre los dos.
A mí se me anuda en el estómago, rodea mi cintura y me acaricia el cuello, haciendo que mi cabeza se mueva involuntariamente a la búsqueda de esos ojos indescriptibles.
Me hacen suspirar tus ojos.
Son tan luminosos, tan claros, tan inmensos. A través de tu mirada veo el azul del cielo. Y me encanta esa sensación.
Disfruto recordándola y sé que sólo ha sido un instante, pero en mi mente ese instante puede durar una eternidad. Me recreo en los detalles y, ¿por qué no?, me invento otros. Ése es mi mayor disfrute. Siempre lo ha sido, desde niña. Re-crearme en los detalles...
Hubo un tiempo en el que me asustaba y trataba de frenar tanta "creatividad". Me daba miedo que, de pronto, cobraran vida todas las historias que me rondaban... De hecho, a veces, lo hacían.
Supongo que habré aprendido a imaginar lo justo, sólo lo imprescindible para seguir sintiéndome viva en mi realidad particular. Así nadie sale herido. Así no le hago daño a nadie.
Pero tus ojos... ¡Tus ojos me dejan sin sueño! Y el soñar regresa con tu sonrisa y la timidez que se esconde detrás de ella.
Ahí es donde me pierdo, en esa mirada sonriente de niño tímido y feliz.
Gracias por cruzarla con la mía."

Sabía que no debía leerlo: era su letra, estaba entre sus cosas... Pero ahí estaba yo, con ese trozo de papel entre las manos y un agujero que me devoraba el pecho.

A veces la ficción puede matar.

viernes, 23 de marzo de 2012

Re-flexión/In-flexión

Hemos construido una sociedad en la cual, si no produces, eres un parásito. Y en base a esta idea, estamos produciendo una cantidad ingente de cosas no sólo innecesarias, sino perjudiciales para nuestra especie y nuestro planeta.

Hay que revertir el proceso. No tiene sentido producir a toda costa. Hay que poner consciencia en lo que se crea, pues todo repercute en tod@s. Estamos conectad@s.

Vivir de espaldas a esta idea es lo que nos está llevando a la aniquilación.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Viajando

Cuando entorna los ojitos puede ver un resplandor de estrellas jugueteando con sus pestañas.

miércoles, 25 de enero de 2012

Simetría animal

"Nadie sabe a ciencia cierta por qué las cebras son rayadas, pero existe un número de teorías: es posible que las marcas de los individuos permitan a los animales reconocerse unos a otros; pero también pueden desempeñar un papel de camuflaje, borrando sus contornos y haciendo difícil distinguir dónde acaba un animal y empieza otro."


Si nos pintásemos rayas... ¿Nos sería más fácil ver que todos somos parte de lo mismo?


sábado, 24 de septiembre de 2011

Obsesión

Tú.

Tú...

Tú, tú.

Tú; tú...

Tú: Tú.

Tú (tú).

- Tú.

Tú -tú-.

...Tú.

¡Tú!


¿Y si nunca te hubiera conocido?

martes, 20 de septiembre de 2011

Lisboa





lunes, 25 de julio de 2011

Maribel, crítica literaria/8

Maribel dudó cinco segundos antes de abrir el libro y sumergirse de lleno en sus páginas.

Dudó un segundo por reencontrarse con el género novelístico después de tanta lectura dedicada al ensayo y el estudio.
Otro segundo por la desconfianza que le producía el término "best seller internacional".
El tercero, por haberse estrenado recientemente la película basada en el best seller internacional y haber puesto cara de antemano a los protagonistas.
El cuarto, por tener un título tan poco agraciado, para su gusto.
Y el quinto segundo de duda lo tuvo por el miedo a encontrarse con la típica frivolidad norteamericana (a causa de su frívolo prejuicio contra los norteamericanos) sobre temas tan importantes para Maribel.

Por suerte, cinco segundos pasan rápido, y Maribel sólo tardó cinco segundos más en verse seducida por el acertado prólogo o introducción o explicación del funcionamiento del libro o el abalorio 109 con que Elizabeth Gilbert inicia su viaje.

"Come reza ama" ha sido un paseo descalza por la arena de una playa el último mes de verano a las ocho de la tarde. Y Maribel cree que todo el mundo debería, al menos una vez en su vida, pasear descalzo por la playa en ese momento del día.

sábado, 23 de julio de 2011

Medicina Natural

El día que recuperé la esperanza en la medicina occidental fue cuando la ginecóloga de la Seguridad Social me dijo: "Mastúrbate".
Había acudido a una revisión a regañadientes y, ya que estaba, le pedí algún remedio para aliviar los dolores de útero durante la menstruación.
"¿Perdón?", le contesté atónita.
"¡Mastúrbate! Tienes todo lo que necesitas: amor, placer y alivio, al alcance de la mano. Nunca mejor dicho...", apostilló jocosa.
Yo no daba crédito a lo que oía. Después de haber rehusado visitar durante años cualquier espécimen de bata blanca -evitaba a toda costa las farmacias, las ópticas y hasta los laboratorios de la Universidad-, ahora por fin aparecía un rayo de esperanza en el horizonte de la medicina moderna.
Sentía que había dejado atrás de una vez por todas un largo historial de prescripciones patrocinadas por multimillonarias empresas farmacéuticas, de diagnósticos fallidos -con punción lumbar incluida-, de cierto episodio de pseudo abuso sexual, de casi obligarme a tomar la píldora anticonceptiva en sus múltiples variantes...
Después de lustros de desconfianza, ahora podía haber una alternativa para mí... Aunque, por otra parte, me sentí un poco estúpida al no habérseme ocurrido antes echar mano de dicho remedio.
Salí de la consulta tan contenta, tan reconfortada ante la idea de combatir el sistema desde dentro, que ya me veía llevando una máscara de Guy Fawkes en versión femenina (¿sin bigote ni perilla?).
Estaba deseando que me bajara de nuevo la regla, ahora sí podría practicar con el ejemplo, podría ser el bastión del cambio para mis hermanas ("Oh, my sister!").
Estaba ansiosa por poder finalmente decir: "Me voy a masturbar, me lo ha recomendado mi médico".