lunes, 15 de febrero de 2010

Coney Island

Hemos atravesado la ciudad de Norte a Sur para llegar hasta aquí.
Surcamos calles por tierra y cielo, cruzamos el mar y por fin...
Coney Island.

Nieve y playa, bullicio y soledad, abandono y diversión...
Contrastes.

En un día de lluvia sería un lugar ideal para dejarse morir.
Pero hoy nos acompaña un sol inmenso esforzándose por afirmar que hay más estaciones que este invierno infinito.

El ruido hipnótico del viento a través de las viejas atracciones nos recuerda que hubo una época de esplendor cien años atrás.
No estaremos solos jamás en esta playa de nieve blanca.
Millones de ojos nos preceden.


3 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

¡Qué hermoso viaje estoy haciendo contigo!

Isabel Martínez dijo...

Te digo lo mismo que María Jesús: que lo voy a conocer por tus fotos.
Esto es todo un regalazo, amiga mía.
Muuuuuaaaa.

*-*< dijo...

Es todo un honor ser vuestro cicerone.

Trato de que mi visión sea particular (si en algo puede ser, pues nos referimos a la ciudad más fotografiada y filmada del mundo).

Seguiremos viajando...

¡Un besazo a mis compañeras de camino!